La comunidad Harley-Davidson: una nueva forma de vivir la libertad sobre dos ruedas en Colombia
La comunidad Harley-Davidson: una nueva forma de vivir la libertad sobre dos ruedas en Colombia
Rodar con propósito, fraternidad, sentido de pertenencia y pasión por el motociclismo, lo que caracteriza a esta comunidad.
Bogotá, julio de 2026.- En una industria automotriz cada vez más enfocada en tecnología, diseño y desempeño, Harley-Davidson mantiene vigente un diferencial que no se mide únicamente en cilindraje: su comunidad. En Colombia, esta comunidad atraviesa un momento de crecimiento y apertura, impulsada por nuevos clientes, más visitas a vitrinas, eventos de encuentro y una percepción cada vez más cercana, familiar e incluyente alrededor de la marca.
De acuerdo con Motoamericana, importadora y distribuidora oficial de motos, prendas, accesorios y repuestos Harley-Davidson en Colombia, más del 50% de los clientes que hoy llegan a la marca nunca antes la habían visitado.
Este crecimiento evidencia una transformación en la forma en que se vive la marca en el país. Harley-Davidson ya no se entiende únicamente como una motocicleta para conocedores o para una comunidad cerrada, sino como una experiencia abierta a quienes aman el mundo del motociclismo, disfrutan la carretera con calma y buscan espacios para compartir con otros.
“En Harley-Davidson, la motocicleta es apenas el comienzo. Lo que realmente diferencia a esta marca es lo que ocurre después: las rutas compartidas, las historias que nacen en carretera, las amistades que se construyen en cada encuentro y el sentido de pertenencia que se vive alrededor de la comunidad. En Colombia, queremos que cada persona que se acerque a Harley-Davidson encuentre mucho más que una moto y descubra una familia en la que todos son bienvenidos”, afirmó Edwin Vélez, Director de la marca en Colombia.
Una comunidad que también se vive fuera de la carretera
Con presencia física en Bogotá, Medellín y Pereira, y alcance nacional a través de su e-commerce, Motoamericana ha acompañado este espíritu a través de una comunidad harlista que entiende la ruta como una forma de conexión.
Esta comunidad se ha venido amplificando con iniciativas como Harley – Davidson Nights, Open House, rodadas y encuentros en tienda, experiencias premium para clientes que reúnen en promedio a 500 participantes. También hacen parte de esta dinámica espacios como Parche Barril, una propuesta de sábados de asado en tienda en la que la comunidad se encuentra para disfrutar la marca en un ambiente cercano, relajado y familiar.
Además, según Vélez, no todos los eventos son solo para quienes ya tienen una Harley-Davidson. “Aunque la comunidad harlista tiene una fuerte base de propietarios y clientes, algunos espacios están pensados justamente para atraer nuevos públicos. Son encuentros que se difunden a través de redes sociales y del voz a voz de las comunidades Harley-Davidson, y que permiten a amantes del motociclismo, curiosos y personas interesadas acercarse y vivir la experiencia de la marca sin necesidad de tener una moto” comenta Vélez. La invitación es clara: quien sienta pasión por las dos ruedas también tiene un lugar para empezar.
Más allá de su historia, diseño y desempeño, uno de los principales diferenciales de Harley-Davidson está en la comunidad que se construye en la carretera, en los dealers, en las conversaciones y en cada encuentro entre personas que comparten una misma pasión. En Colombia, Motoamericana continúa impulsando esa cultura, acercando la leyenda Harley-Davidson a más regiones del país y demostrando que rodar no es solo moverse, sino pertenecer, compartir y vivir la libertad sobre dos ruedas en una comunidad donde todos son bienvenidos.
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